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Lippia citriodora


Cómo irrigar la Lippia Citriodora


Lippia Citriodora es una planta que ama los ambientes que tienen un alto nivel de humedad. La operación de riego debe ser frecuente durante los períodos de máxima actividad, generalmente de marzo a septiembre, semanalmente. Durante el verano, especialmente en los momentos más secos, el riego debe realizarse dos veces por semana. Es de fundamental importancia utilizar suelos con buen drenaje ya que la Lippia Citriodora es muy sensible a los fenómenos de asfixia radical, que pueden ser causados ​​por el estancamiento del agua. Para mantener un cierto nivel de humedad durante largos períodos, para evitar que el suelo se seque, puede ser útil aplicar el método de acolchado, que consiste en colocar una capa de hojas u otros residuos de plantas en el suelo. Durante el invierno, el riego debe reducirse drásticamente, ya que la planta se encuentra en un estado de reposo vegetativo.

Cultivo de la Lippia Citriodora



La Lippia Citriodora es una planta arbustiva que tiene una vida media de unos 15 años. Puede alcanzar dimensiones considerables, de hecho, su altura máxima es de aproximadamente 2 metros con un ancho de 1,5 metros. El clima ideal para esta planta es templado, durante la fase de actividad la temperatura mínima debe ser de alrededor de 16 ° C. No tolera mucho las bajas temperaturas, de hecho, por debajo de los 0 ° C, el sistema de raíces de la planta puede sufrir daños considerables y, por lo tanto, es necesario, durante el invierno, realizar el acolchado para proteger las raíces de las heladas. El suelo debe tener un buen drenaje y no debe ser muy compacto. A la Lippia Citriodora no le gusta la exposición directa a la luz solar y, por lo tanto, es aconsejable colocarla en lugares sombreados o semi sombreados. La multiplicación de esta planta puede ocurrir por semillas o por esquejes. La siembra se puede realizar cuando la temperatura mínima es de 15 ° C. La recolección de hojas de Lippia Citriodora se puede hacer dos veces al año, en pleno verano y a fines de octubre.

Fertilización de la Lippia Citriodora



La fertilización debe llevarse a cabo durante el período de actividad de la planta, desde marzo hasta finales de septiembre. Durante la fase de despertar vegetativo, en primavera, las fertilizaciones mensuales deben realizarse con fertilizantes completos que contengan nitrógeno, fósforo y potasio y microelementos metálicos como hierro, magnesio y cobre. Durante el período de verano, se deben usar fertilizantes a base de nitrógeno y azufre para aumentar la producción de aceite esencial por las células vegetales. El fertilizante, durante el verano, debe administrarse por vía líquida, para evitar fenómenos de deshidratación, diluyendo el fertilizante en el agua de riego, con una proporción de fertilizante de agua de 1: 3. En invierno, la fertilización debe suspenderse ya que la planta se encuentra en una fase de inactividad.

Lippia citriodora: enfermedades y remedios



Lippia Citriodora es generalmente resistente a la mayoría de los parásitos. Si las hojas tienen un color clorótico y un moho blanco significa que la planta ha sido atacada por un hongo, el oidio. Para eliminar este parásito, es necesario usar productos anti-criptogámicos, mientras que para prevenir su desarrollo, los tratamientos se pueden llevar a cabo con productos a base de cobre dos veces al año, generalmente, a principios de primavera y poco antes del verano. Si en las hojas notamos la presencia de cuerpos marrones o blancos, significa que el arbusto estaba infestado de insectos escamosos. Estos insectos pueden provocar un debilitamiento de la planta y pueden matarse mediante el uso de insecticidas. Si el aparato de la hoja es amarillo con puntos negros, significa que la planta ha sido golpeada por ácaros rojos. Estos organismos pueden dañar irreparablemente las hojas y para eliminarlas es apropiado intervenir con acaricidas.

Vídeo: Lippia citriodora (Agosto 2020).